Temas 

Nominales 

y Género

Los nombres del castellano pertenecen sistemáticamente a uno de estos tres géneros: [masculino] o [umsei (neutru)] o [femenina]. 


Los adjetivos, por su parte, se caracterizan por tener moción: es decir, por su capacidad para producir formas de los tres géneros en cuestión. En principio, el adjetivo concuerda en género y número con el nombre.


En cuanto al significado, es obvio que en principio los nombres masculinos y femeninas, hacen referencia al sexo respectivo.


Todo esto respecto al nombre. El género del adjetivo es simplemente un género de concordancia: indica que el adjetivo se refiere a tal o cual nombre de un género determinado.


El género se marca en términos generales por el tema: hay temas masculinos, umsei y femeninas, en efecto. Hemos de ocuparnos de ellos. Es la única forma de marcar el género: se usan para ellos elementos vocálicos y la concordancia de qué estamos hablando. Ahora bien, antes de entrar en esto, hemos de dar algunas indicaciones previas sobre el patrón temático del género de los nombres.


En castellano, la marca es vocálica. Pero también sucede que los temas en cuestión forman parte también en los finales en la mayoría de los sufijos temáticos en masculinos o femeninas. Ej.: -ado/ada, -ero /-era, -ivo /-iva, -ote / -ota, etc.


El género de un nombre, en definitiva, es marcado por la final del tema (y a veces por la flexión). Dentro del contexto, la concordancia es una nueva marca genérica: un masculino, del tipo que sea lleva un adjetivo masculino; y una femenina, una femenina inversamente. Ej.: El niño travieso / la niña traviesa, etc.


Con esto queda dicho que la mayor parte de los finales de tema del caudal idiomático castellano, indican el género.


He aquí en el siguiente apartado (Distribución morfemática castellana), las vocales pasan a funcionar como temas de género masculino o umsei o femenina.


Desde el corazón de la consciencia de la voz castellana.

Lecabeld Lilbadrid.