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Estilu Castellano cumple 33 días por el mundo 

17  /  2  /  2023

Lecabeld Lilbadrid

Ley de la Polaridad Gramatical

Ley de Polaridad Gramatical

Todo es doble, todo tiene sus dos polos, todo tiene su contrario, los extremos se juntan,  los opuestos son solo extremos de lo mismo. El punto donde se encuentran se llama « equilibriu », el que está en medio, el que no es de la una ni del otro, ul que va más allá de la femenina y del masculino, es lo que vosotrus conocéis comúnmente como  « neutru ».  La polaridad es complementariedad.


En esta ley hace referencia a la división de uno mismo (del neutru), es decir; ul neutru se ubica siempre al centro, es ul punto origen, a partir de la misma se manifiesta la polarización en femenina y masculino.


Ul genu neutru tiene un efectu creador, que separa la palabra en dos, aquel principio neutru da origen a los dos principios opuestos que vosotrus conocéis como femenina y masculino, tal efectu se conoce como «polarización gramatical», es decir; que ul neutru tiene la capacidad para producir la forma femenina de manera automática, instintiva, involuntaria, intuitiva lingüísticamente, donde cada nombre (sustantivo) masculino generado, se crea automáticamente la forma femenina, esto es un fenómeno algo más que natural, que obedece a la ley de género, característica propia de la lengua castellana.


Como ya hemos visto la definición anterior, en castellano, todu sustantivu se polariza ( desdobla ) para crear la forma femenina y el término masculino, ambos son distintos y opuestos, pero en su unión se produce lo que se llama ul neutru, la presencia de la polaridad unificada. 



La lengua castellana no es estática ni es objeto de la normativa limitante del español conservador quienes siguen la vieja normativa del latín vulgar que hoy en día ya no funciona. 



La lengua castellana es totalmente flexiva (especifista) por naturaleza, pues va directo al grano. Se desenvuelve de acuerdo a los patrones gramaticales representados en la sencilla tabla de la Ley del Género independiente de las reglas del latín. De ahí, la importancia de reconocer al castellano como nuestro auténtico idioma y no el español que aún sigue dependiendo del latín.



La polarización se aplica completamente en sustantivus del grupo animadu, y muy poco en sustantivus del grupo inanimadu, pues, mayormente son de género inmóvil. Es decir; el grupo animadu tiene tres géneros, y el grupo inanimadu solo uno (salvo algunos sustantivos excepcionales).



La normativa castellana está íntimamente relacionada con todos los principios castellanos, Los cuales, están conectados los unos a los otros, este sistema funciona como un maravilloso urdimbre entramado, tales principios son:



Ley del Verbo, que trata el origen del sonido o de la palabɾa. 

Ley de la Vibración, que trata la pronunciación y repercusión de la palabɾa. 

Ley del Ritmo, que trata de la combinación de los sonidos en la palabɾa.

Ley de la Polaridad, que trata de la creación de la palabɾa en sus polos correspondientes. 

Ley de la Analogía y correspondencia, que trata la simetría de la palabɾa según a su naturaleza correspondiente. 

Ley del Género, que trata del encaje de la  palabɾa al género correspondiente según su terminación. 

Ley de la Concordancia, que trata la coincidencia de la palabɾa con sus elementos gramaticales que los acompañan. 

Ley de la Economía, que trata el uso único de la palabɾa o enunciadu según el casu correspondiente. 




Así que, quítense de vuestras mentes la idea de que no se pueden polarizar los sustantivos.




 https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-de-la-polaridad




A continuación se muestra la forma de polarizar sustantivus y su uso al dirigirse en sus casus específicus.

En el siguiente cuadro se muestra un par de ejemplo comparativo con el sustantivu « persun » y « tigru ». Noten la diferencia en los tres tipos de enunciados según el idioma, en la que el castellano va directo al grano sin muchos rodeos:

Con amor desde el centro del corazón de la consciencia de la voz castellana.

Lecabeld Lilbadrid.

ESTRUCTURA GRAMATICAL DE LA LENGUA CASTELLANA

El género está en todo, todo tiene su principio masculino y femenina, se manifiesta en todos los planos de la creación, significa que todo en la vida tiene su parte masculino y su parte femenina, ya sea una persona, un animal, una planta, todo tiene cualidades femeninas y masculinos.


En este apartado hace referencia a la distribución temática específica asignado al género que lo representa: dos morfes femeninas, un morfe neutru y dos morfes masculinos.

 

femenina / neutru \ masculino

      (-a, -i, / -u, \ -o, -e)


El género es una propiedad de los nombres y de los pronombres que tiene carácter inherente y produce efectos en la concordancia con los determinantes, cuantificadores, cualificadores, adjetivos y participios. Estas voces reproducen los rasgos de género de los sustantivos o de los pronombres, como se observa en estos ejemplos:

 

La [artícul femenina] cama [sustantivu femenina] pequeña [adjetivu femenina].

Ella [pronombre femenina] es muy simpática [adjetivu femenina].

Este [demostrativu masculino] cuarto [numeral masculino] capítulo [sustantivu masculino];

Los [artícul masculino] libros [sustantivu masculino] eran suyos [posesivu masculino].

 

En castellano todos los sustantivos tienen género; ya sea «femenina» o «neutru» o «masculino».


El precepto de género gramatical únicamente modifica sustantivos, adjetivos, artículos, pronombres y algunos participios; pero no modifica verbos, adverbios y preposiciones, salvo los participios.


EL Género de los sustantivos


¿Qué son los sustantivos? Los sustantivos denotan una persona, un lugar o una cosa. En castellano, ¡los sustantivos tienen géneros!


Los sustantivos castellanos son tres: femenina ,  umsei (neutru)  y  masculino. Cuando el sustantivo designa seres animados, lo más habitual es que exista una forma específica para cada uno de los géneros gramaticales, en correspondencia con la distinción biológica de sexos, bien por el uso de vocal temática distintiva de género añadidos a una misma raíz, como ocurre en gato/gata, profesor/profesora, nene/nena, etc.


Ejemplos de especificación: 


Masculino. Ej.: (el) niño.

Umsei ( neutru). Ej.: ( ul ) niñu.

Femenina. Ej.: (la) niña.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero


Es el elemento o vocal temática asignada al género correspondiente.


En castellano, todas las vocales (-a, -i, / -u, \ -o, -e), tienen funciones específicas. Los nombres con que designamos a los seres animados, no ofrecen problemas de género, pues está claro, que con la femenina nos referimos al espécimen hembra, con neutru nos referimos al dual macho-hembra y, con el masculino al macho.


En los siguientes apartados se describen específicamente sus funcionalidades en orden:

Marca la forma femenina en oposiciones como las que ya conocemos (en -o) del nombre y el adjetivo. Ej.: Marcela / Marcelo, amada / amado, etc. Y también en la oposición encuentra la alternancia vocálica de un masculino en -e del nombre y el adjetivo. Ej.: Felipa / Felipe, la regenta / el regente, etc. Cuando el opuesto masculino acaba en el alternante -e como en «intendente» es innecesario e incorrecto la sustitución en -o como en (intendento), pues la terminación en -e, específicamente ya cumple esa función como término masculino gramatical de la oposición de género en cuestión. Ej.: la intendenta / el intendente, etc. 


La terminación -a combina con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-a  → -la, -ma, -na, -ra, etc.

María,

Daniela,

Emma,

Juana,

Sara,

la bata,

la sala,

la fama,

la cuna,

la cafetera,

etc.


Nombres femeninas en -a:

Carla, Camila, Elena, Amalia, Charissa, Micaela, Elvira, Laura, etc. Y, un sinnúmero de sobrenombres femeninas terminadas en -a: Ada, Lía, Issa, Icha, Chila, etc.


La Gea, la bahía, la esmeralda, la gema, la jaula, la cítara, etc.

Es sistemáticamente femenina. Se usa en el nombre. Ej.: dévi (diosa), Anahí, etc. Nótese que cuando se opone a un masculino en -e, aparece esta vocal -i. Ej.: Soi / Soe, Iki / Ike, Sisi / Sesé, etc.


La terminación -i combina con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-i  → -li, -mi, -ni, -ri, etc.

Heidi,

Araceli,

Noemí,

Estéfani,

Rosmari,

la bici,

la poli,

la semi,

la mini,

la priori,

etc.


Nombres femeninas en -i:

Anahí, Noemí, Gabi, Analí,  Nazeli, Araceli, Rosmari, Estéfani, Magalí, Rubí, Sisi, Anali, Areli, Heidi, Kelli, Lilli, Noeli, Noemí, Anelei, Careli, Natali, Nayeli, Nazeli, Araceli, Stefani, Yaretzi, Deisi, etc. Y, un sinnúmero de sobrenombres femeninas terminadas en -i: Dani, Gabi, Chachi, Lari, Lindi, Mari, Nani,  Nori, Rosi, Sabi, Sari, Tani, Luli, Abi, Ali, Ani, Ari, Eli, , Ibi, Lei, Cori, Iggi, Ilai, Mari, Mati, Rosi, Rubi, Zizi, etc.


La mini, la blini, la trini, etc.

Finalmente, el tema en -u sin oposición ni alternancia vocálica es sistemáticamente umsei ( neutru ); es la representación del tercer género, del neutru original castellano, de la unidad múltiple del ser específico e inespecífico, de la dualidad indivisible «común de dos», tanto para el grupo animado [ser: reino animal y vegetal ] e inanimado [reino mineral, cosas, palabras o ideas, etc.].


Ul genu neutru no solo es exclusivu del sustantivu, sino que además, debe aplicarse al grupo nominal en su conjunto: nombre, pronombre, artícul, adjetivu y participiu. 


El morfe -u combina con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-u  → -ul, -um, -un, -ur, etc.

Eliahu,

Isaul,

Nahum,

Antun,

Onur,

ul ñandú,

ul ivalú,

ul anamú,

ul cumarú,

ul pacumutu,

ul algazul,

ul bum,

ul atún,

ul fémur,

etc.


En castellano existen un buen número de vocablus que funcionan como neutrus; es decir, de uso común para ambos genus opuestos ( femenina / masculino ) en un solo término:


Nombres: Ángelus, Camilu, Julius, etc.

Sustantivus adjetivus: médicu, músicu, químicu, ingenieru, jardineru, arquitectu, carpinteru, abogadu, etc.

Pronombres: tú, ellu, nosotrus, vosotrus, ellus. 

Adjetivus: algún, ningún, común, su, tu, etc.

Cuantificadurs: cuantu, tantu, etc.

La mayoría de la palabras que vienen del latín como tal: álbum, súmmum, campus, corpus, versus, lapsus, memorándum, máximum, referéndum, vademécum, plus, ultimátum, desiderátum, etc.

Términos neutrus castellanos: según, esclavitud, multitud, actitud, augur, tahúr, juventud, senectud, salud, cónsul, curul, abedul, gandul, nú, ñandú, emú, marabú, gluglú, mamut, tribu, ímpetu, espíritu, etc.

Marca el masculino en los nombres cuando se opone a una forma femenina en -a. Ej.: Fernando / Fernanda, etc.; y en los adjetivos en iguales circunstancias. Ej.: nuevo / nueva, etc. 


El morfe -o combina con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-o →  -l, -m, -n, - r, etc.

Darío,

Erol,

Tom,

Ramón,

Víctor,

el barco,

el mármol,

el bom,

el apagón,

el calor,

etc.


Nombres masculinos terminados en -o:


Carlos, Camilo, Egeo, Alfonso, Pablo, Aldo, Ciro, Elio, Galo, Hugo, Noel, Benito, Homero, etc. Y, un sinnúmero de apodos masculinos terminados en -o: Joaco, Paco, Rufo, Tico, Tito, Vito, etc.


El barco, el remo, el cielo, el galeno, el certero, etc.


Primera fórmula temática castellana de oposición masculino / femenina:

-o / -a

Aquellos cuyo término masculino acaba en -o, forman normalmente la femenina sustituyendo esta vocal por una -a. Ej.: ingeniero / ingeniera, bombero / bombera, médico / médica, músico / música, químico / química, ministro / ministra, ginecólogo / ginecóloga, técnico / técnica, arquitecto / arquitecta, abogado / abogada, piloto / pilota, jardinero / jardinera, diablo / diabla, etc.

 

-on, -or

Del tema + consonante.- Los sufijos masculinos que acaban en consonante forman la femenina añadiendo una

 -a:


-o / -a, → -ón / -na. Ej.: chingón / chingona, gruñón / gruñona, bufón / bufona, fisgón / fisgona, etc.


-o / -a, → -or / -ra. Ej.: compositor/compositora, escritor / escritora, profesor / profesora, gobernador / gobernadora, actor / actora, emperador / emperadora, etc.

Arquetípicamente marca el masculino en los nombres cuando se opone a una forma femenina en -i. Ej.: Eme / Emi, Sesé / Sisi, etc., y también en la oposición encuentra la alternancia femenina en -a del nombre y el adjetivo. Ej.: Alexandre / Alexandra, el sirviente / la sirvienta, etc.

La femenina se opone al masculino, cuando ello ocurre, por el tema masculino acabado en el alternante -e del nombre y el adjetivo. Ej.: Vicente / Vicenta, el asistente / la asistenta, etc. Cuando el masculino acaba en el alternante -e como en «pretendiente», es innecesario e incorrecto la sustitución en -o como en (pretendiento), pues la terminación en -e, específicamente ya cumple esa función como término masculino gramatical de la oposición de género en cuestión. Ej.: « el pretendiente / la pretendienta», etc.


El morfe -e combina con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-e  → -l, -m, -n, -r, etc.

Josué,

Daniel,

Sem,

Rubén,

Javier,

el cachete,

el mantel,

el tótem,

el abdomen,

el éter,

etc.


Nombres masculinos terminados en -e:


Emanuel, Noé, José, Ike, Jorge, Jaime, René, Felipe, Vicente, Noé, José, Jaime, Josué, Jorge, Felipe, Ike, Bernabé, Enrique, Bartolomé, Andrés, Moshe, Roque, Dante, etc. Y, un sinnúmero de apodos masculinos terminados en -e: Abe, Joe, Dane, Duke, Gabe, Gale, Hale, Kale, Kobe, Luke, Pete, Yale, Zeke, Zine, Berne, Blade, Chale, Clive, Cosme, etc. 

El tanque, el brevete, el brete, el módem, el hotel, el retén, el fólder, etc.


Primera fórmula temática castellana de oposición masculino / femenina:


-e / -a 

Aquellos cuyo término masculino acaba en -e, forman normalmente la femenina sustituyendo esta vocal por una -a. Ej.: el sirviente / la sirvienta, el presidente / la presidenta, el oponente, la oponenta, el amante / la amanta, el jefe / la jefa, el cacique / la cacica, el sastre / la sastra, etc.


-el, -er

Del tema + consonante.- Los sufijos masculinos que acaban en consonante forman la femenina añadiendo una -a:

-e / -a, → -el / -la Ej.: el coronel / la coronela, el bedel / la bedela, el timonel / la timonela, etc.

-e / -a, → -er / -ra Ej.: el brigadier / la brigadiera, el líder / la lídera, etc.

 

Primera fórmula de alternancia temática castellana de oposición masculino / femenina:


-e / -i

Aquellos cuyo término masculino acaba en -e, forman normalmente la femenina sustituyendo esta vocal por una -i. Ej.: el amanuense / la amanuensi, el conserje / la conserji, el orfebre / la orfebri, el alcalde / la alcaldi, el conde / la condi, el duque / la duqui, el héroe / la héroi, el sacerdote / la sacerdoti, el jefe / la jefi, el sastre / la sastri, el cacique / la caciqui, el intérprete / la intérpreti, el detective / la detectivi, el pedante / la pedanti, el agente / la agenti,  el amante / la amanti, el contribuyente / la contribuyenti, etc.


-er

Del tema + consonante.- Los sufijos masculinos que acaban en consonante forman la femenina añadiendo una -i:


-e / -i, → -er / -ri. Ej.: el brigadier / la brigadieri, el líder / la líderi, el chofer / la choferi, el ujier / la ujieri, el sumiller / la sumilleri, el bachiller / la bachilleri, el mercader / la mercaderi, el canciller / la cancilleri,

Sistema de Nominación Castellana

Lus genus gramaticals en castellano hacen referencia directa al trimorfismo sexual biunívoca simétricamente.

 

La distinción entre «femenina», «umsei (neutru)» y «masculino», es perfectamente normal, en realidad es un producto natural.


La tripolaridad del genu gramatical en castellano es irrefutablemente extraordinario, pues, reconocemos el impacto del lenguaje en nuestra cotidianidad, así como en la forma en la que percibimos el mundo.


Sistema de Nominación Castellana 


Es la designación específica de un ser o cosa. La nominación castellana es clara, concisa y va directo al grano.


La regla de economía lingüística castellana para la nominación ya sea escrita u oral, ¡ ES ÚNICA Y DIRECTA ! Es decir; en la expresión o enunciadu se debe usar solo «una», de las tres formas gramaticalmente tripolarizadas según el sexu del referent, no usar dos (doblete) ni tres (triplete).


Designamos la femenina solo cuando hay la presencia de una o más niñas exclusivamente. Ej.: Salgan niñas.


Nominamos umsei (neutru) inclusivamente cuando se junta un par de una niña y un niño o muchos pares de niñas-niños, y alude también al grupo mixto independientemente del número de niñas o niños o viceversa. Ej.: Salgan niñus.


Finalmente usamos el masculino solo cuando hay la presencia de un o más niños exclusivamente. Ej.: Salgan niños.


En los siguientes apartados se explican específicamente de acuerdo a la ley de la polaridad en correspondencia con la ley del género.


Genu marcadu. Se refiere a la hembra exclusivamente en contextu específicu.

Son palabras femeninas:


La mayoría de las palabras que terminan en « -a, -i ».


Designa a todas las hembras del reinu animal y una minoría de objetos o cosas que cumpla o tenga coincidencia con el patrón genusexual femenina «copa». Ej.: la copa, la casa, etc. V.g.: La copa es la representación alegórica de la vagina.

 

Las letras: la «h», la «a», la «m», etc.

 

La mayoría de sufijus: -ancia, -ía, -tura, -logía, etc. Ej.: perseverancia, alegría, estructura, analogía, etc. 

 

Las palabras terminadas en -dad, -tad, -sión: la ciudad, la libertad, la lección, etc. (salvo derivados aumentativos, como el notición, y algún caso excepcional).


Nombres de ciencias: la ingeniería, la medicina, la jardinería, la química, la arquitectura, la música, etc.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/sistema-de-nominacion-castellana/femenina




Genu no marcadu, es el auténticu neutru castellano, Nombra a la unidad múltiple del ser específicu e inespecíficu.


Cabe advertir al lectur, que dentro de este genu existen tres tipus de patrons: un legítimu y dos arbitrarius:


Neutru Lial, se refiere a la presencia de la polaridad unificada, es decir; al auténticu Andróginu ( Macho-hembra ) en el sentido más completo de la palabra. Designa al legítimu andróginu. Es ul común de unu en contextu específicu.


Neutru Lidual, nombra inclusivamente al par de un macho y una hembra en una sola palabra, es decir; que designa en única plabra a la dualidad humana de un varón y una varona. Es el común de dos en contexto inespecíficu. Y, 


Neutru ilial, que designa a aquellus que no se puede identificar su sexu si es o no, hembra o macho-hembra o macho. Es el común de tres en contexto inespecíficu.


Son vocablus neutrus:


La mayoría de las palabras que terminan en « -u ».


Designa a todu reinu Andróginu: vegetales, hermafrodita humanu, y la mayoría de los objetos o cosas que cumpla o tenga coincidencia con el patrón genusexual umsei «faluioni». Ej.: martillu, etc. V.g.: El martillu tiene forma de pene-vagina al mismo tiempo.

 

Ul genu natural de los objetos inanimados es neutru en su mayoría, y la minoría restante se reparten en masculino o femenina según al patrón genusexual consabido.

 

La minoría de sufijus: -um, -ud, -us, etc. Ej.: juventud, referéndum, espíritus, etc.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/sistema-de-nominacion-castellana/umsei




Genu marcadu. Se refiere al espécimen macho exclusivamente en contexto específico.


Son términos masculinos:


Los acabados en « -e, -o ».


Designa a todos los machos del reinu animal y una minoría de objetos o cosas que cumpla o tenga coincidencia con el patrón genusexual masculino «lanse». Ej.: el cuchillo, el pensel, el borrador, etc. V.g.: El glade es el símbolo alegórico del falo, en otras palabras «se parece al pene».


Los ríos, montes, volcanes, istmos, canales: el Nilo, el Amazón, el Aneto, etc.


Los ciclones, incluyendo huracanes, tifones, etc.


Los meses y los días de la semana: Fue un agosto muy frío, el florido y hermoso mayo.


La mayoría de los vientos (salvo brisa y tramontana).


Las notas musicales: el «do», el «fa bemol».


La minoría de sufijus: -or, ón, etc. Ej.: el calor, el color, el rigor, el alerón, el apagón, el picazón, el aguijón, etc.


Los aumentativos en «-on» aplicados a cosas, aunque deriven de palabra femenina: el mesón, el notición, etc.


Los puntos cardinales: el norte, el sur, el este, el oeste.


Los números: el tres, el cinco, el 93.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/sistema-de-nominacion-castellana/masculino


Número Gramatical


El singular del sustantivu se forma con el morfe vocal ( -a, -i, -u, -o, -e ) o en consonante ( -b, -c, -ch, -d, -f, -g, -l, -m, -n, -p, -r, -t, -y ), y el plural con el morfe -s si acaba en vocal, o -es si termina en consonante ( -b, -d, -j, -l, -m, -n, -r, -s, -y ).

PLURAL 


Para convertir un sustantivu en plural:


Si termina en vocal, agregue « -s ». 


Ejemplos:


Ala → alas

Bici →  bicis

Emú → emús

Bonito → bonitos

Ave → aves

Etc.




Si termina en consonante, agregue « -s ».  


Ejemplos:


Club → clubs

Crac → cracs

Escrach → escrachs

Césped → céspeds

Chef → chefs

Iceberg → icebergs

pixel → pixels

Tótem tótems

Lumen → lumens

Trícep → tríceps

Láser → lásers

Robot → robots

Convoy → convoys

Etc.




Si termina en las consonantes de opcionales, agregue « -es ».



Club → clubes

Escrach  → escraches

Huésped → huéspedes

Reloj → relojes

Pastel → pasteles

Álbum álbumes

Afán → afanes

Sabor → sabores

Dos → doses

Ley → leyes

Etc.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/numero-gramatical


Que nadie entienda esta publicación como la defensa ciega de lo normativo, porque la norma la construimos nosotros. Aclaro, por hablantes de buen decir castellano, en quienes, la naturaleza de la lengua castellana dejó implantado su ley.


Pretendemos, más bien, fomentar la conciencia lingüística entre los hablantes que alimentamos la noble ambición de poder manejar un día con pureza, propiedad, soltura y elegancia el rico y armonioso idioma castellano, con más ahínco, si cabe, que a los preceptos gramaticales, debe dedicarse a la LECTURA y AUDICIÓN atenta y perseverante de los autores, así nacionales como extranjeros, consagrados como verdaderos maestros y legisladores del bien decir castellano, no menos que a SU IMITACIÓN inteligente y libre en la práctica de hablar y escribir bien con consciencia de todos los días y de todos los lugares.


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Con amor infinito desde el corazón de la consciencia de la voz castellana.

Lecabeld Lilbadrid.

SOBRE EL LENGUAJE INCLUSIVO

Lenguaje inclusivo, lenguaje woke, todes, niños y niñas, niñas y niños, niñes, niñxs, niñ@s, lenguaje incluyente, lenguaje neutro, neutro

Niñu

EL MORFE « -E » EN LA PERSPECTIVA GRAMATICAL CASTELLANA


El uso del morfe -e, -i como neutro, es un argumento no válido e inviable en el castellano.


Para ser inclusivo no necesitamos hablar con -e.


Otros ejemplos de lenguaje neutral en común tenemos: la lengua de señas. Y, el sistema Braille para entendernos con usuarius Braille.


Es urgente conocer cómo está estructurado el patrón original de género gramatical y respetar la naturaleza de la lengua castellana, que aún se mantiene firme e intacto desde cuando surgió el castellano ( año 930 d. C. ).


PARA MAYOR COMPRENSIÓN EN TODO EL ÁMBITO HISPÁNICO

-e-

El sonante « e » arquetípicamente es un morfe masculino en la estructura original de género gramatical de la lengua castellana. Así es, quienes usen el morfe « -e » como inclusivo, en realidad están expresándose en masculino exclusivamente y no así en neutru como creen decirlo.


-@-

«@» No es un signo lingüístico, ni mucho menos para integrar en única palabra a ambos géneros opuestos (femenina / masculino). Le asignaron la función como símbolo de una unidad de peso, también le dieron una función como símbolo informático usado en las direcciones de correos electrónicos.


-x-

Ni «x» es un carácter de especificación de género gramatical.


En castellano, los morfes « -e » y « -o », sistemáticamente son temas únicos del masculino, y combinan con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-e  → -l, -m, -n, -r, etc.

Josué,

Daniel,

Sem,

Rubén,

Javier,

el machete,

el mantel,

el tótem,

el abdomen,

el éter,

etc.


-o →  -l, -m, -n, - r, etc.

Darío,

Erol,

Tom,

Ramón,

Víctor,

el barco,

el mármol,

el bom,

el apagón,

el calor,

etc.


Esta característica gramatical es propiedad legítima del castellano e independiente de las reglas del latín, porque lo que es del castellano, castellano es. El español actual no es libre y aún en partes depende de las normativas del latín vulgar.


No hay más cabida para quienes intentan modificar parte del patrón gramatical castellano, pues, todas las vocales tienen funciones específicas en la nominación castellana.


femenina / neutru \ masculino

    -a, -i    /     -u     \    -o, -e




§§§

CORRECCIONES PERTINENTES EN CUANTO AL GÉNERO NEUTRU SE REFIERE


En castellano original:

Niñus.


En español actual:

Niños.


Lenguaje inclusivo: ninguna de las siguientes expresiones son válidas en la nominación directa.


etc.


¿Se entiende ahora un poquito mejor en qué consiste el mentado principio de economía?


Lo demás es degeneración o aberraciones lingüísticas del lenguaje inclusivo, que por cierto no es lenguaje inclusivo, sino, división, exclusión, autodiscriminación, autovictimización, autoexclusión, etc. Esta veracidad pueden comprobar observando objetivamente en los siguientes grupos de palabras lo que realmente es el lenguaje inclusivo:


etc.


La solución a la problemática del mal llamado lenguaje inclusivo, ya existe y debemos buscarla en la normativa original castellana en el apartado de Ley de la economía.



Sistema de Nominación Castellana 


Es la designación específica de un ser o cosa. La nominación castellana es clara, concisa y va directo al grano.


Ejemplos con nombres, sobrenombres (apodos), adjetivos, etc. de nominación específica:


Leonel, ¿es cierto que...?

Mi señor presidente, permíteme tomar la palabra...  .

Ingeniera, ¿cómo se realiza la fertilización... ?

Hija, ven conmigo, vamos para allá...  .

Niño, tráeme... .

Profesor, ¿podría explicarnos lo de... ?

Etc.


Los siguientes términos no sirven para llamar la atención como por nombre (designación directa), sino, por generalidad en ciertos casos de la realidad de la vida.


criatura 

infancia

persona 

dirección 

coordinación 

secretaría

concejalía

etc.


Los 4 últimos no corresponden a la nominación de personas, sino, de cosas (establecimiento o instalación de una institución, organización, alcaldía, etc).


Así es que no pueden decir:


criatura, tráeme la tarea.

infancia, haz tu tarea.

persona, ¿quién fue que te dijo...  ?

dirección, ¿alguien le ha traído este...?

Etc.


¿Captan la idea del por qué no se pueden usar estas clases palabras cuando alguien quiere llamar la atención a un ser o cosas ?


Desde el corazón de la consciencia de la voz castellana.

Lecabeld Lilbadrid.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/distribucion-tematica-castellana/e


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/el-masculino-generico


https://www.estilucastellano.com/gramatica/genugramatical-e-igenugramatical