El lenguaje 

inclusivo

Camino al Consenso Hispanicu de la Lengua: "El lenguaje inclusivo no prosperó”

El lenguaje inclusivo

No toda ‘o’ final de las palabras en español es neutro, Has cuenta que el morfe -o en castellano es masculino exclusivamente.

En latín, los terminados en -u, -us, -um, designan al auténticu neutru inclusivamente.

El español adoptó el inclusivu latino acabados en -u redondeándolo en -o para uso neutro en español, infiltrándose en el actual masculino haciendo el papel de género no marcado. De ahí la confusión con el masculino exclusivo que también termina en -o. Lo que llamáis español inclusivo es el mismísimo neutrum latín. Eso es todo.


En castellano el morfe -u a mantenido como tal para designar al género opuesto en única palabra.

.


Los morfes que marcan esa categoría sí, pero hay miles de palabras que terminan en ‘o’ y no tienen nada que ver con el masculino, son los mismísinos neutrus latinum redondeados en -o, infiltrados en el masculino exclusivo haciendo el papel de masculino genérico o de género no marcado. Eso es todo lo que tenemos con neutro del español dw hoy. 


«Deja que innoven los que saben (…) cuida esta lengua que ha tardado siglos en constituirse, respétala». Tiene una configuración simple y completa  independientemente de las normativas del latín vulgar, donde el lenguaje inclusivo, ideología de género, diversidad de género, etc. ¡NO TIENEN CABIDA! Tiene una gramática, que es lo menos modificable. Nuestro arquetipo verbal es prácticamente el mismo del latín, nuestras conjugaciones son las latinas. Ahí no ha influido ninguna otra lengua. Es de una tenacidad tremenda. 


Las categorías de género, de número están establecidas y sabemos que hay una estructura que marca la femenina, ul neutru y el masculino, la « -a, -i » para la femenina, « -u » para ul neutru y, « -o, -e » para el masculino, que hay un morfe neutru que al mismo tiempo tiene la función inclusiva; esa « -u » sirve para nombrar al auténticu Andróginu, a los que no se pueden identificar su sexu y para la inclusión de los dos sexus opuestus (femenina /masculino). 


En cambio la « -a, -i » son femeninas, no son inclusivas, solamente sirven para nombrar a la femenina exclusivamente. Y, el «-o, -e » son masculinos, no son inclusivos, solamente sirven para nombrar al masculino exclusivamente.


Las reglas del lenguaje inclusivo son numerosas e inadmisible para cualquier hispanohablant.


En los últimos años las lenguas románicas están experimentando la presión externa de quienes preconizan la necesidad de desdoblar sistemáticamente el masculino y el femenino para visibilizar a las mujeres, El doblete de género en español se sustenta sobre el argumento general de que el masculino neutral o inclusivo mantiene invisibles a las mujeres.

Desde este presupuesto, diferentes asociaciones ciudadanas, algunos partidos políticos, e incluso ciertos organismos oficiales, a través de sus libros de estilo, urgen a los hablantes a que produzcan sistemáticamente sintagmas como los niños y las niñas, los ciudadanos y las ciudadanas, los trabajadores y las trabajadoras. Quienes no lo hacen así, sufren no solo la sanción social de ser tachados de machistas, sino incluso, en algunos casos, sanciones de tipo económico, al negárseles el acceso a ciertas ayudas públicas si no se ajustan a las normas impuestas.


Las intenciones con que se emiten estas recomendaciones visibilizadoras, que luchan por una igualdad sin duda irrenunciable, ignoran, sin embargo, el funcionamiento del sistema lingüístico, y se hacen de espaldas a las causas que determinan el cambio, y en contra de los tiempos propios del sistema. 



El lenguaje inclusivo, o en otras palabras "lenguaje excluyente".


EL MORFE « -E » EN LA PERSPECTIVA GRAMATICAL CASTELLANA

El uso del morfe -e, -i como neutro, es un argumento no válido e inviable en el castellano.


Para ser inclusivo no necesitamos hablar con -e.


Otros ejemplos de lenguaje neutral en común tenemos: la lengua de señas. Y, el sistema Braille para entendernos con usuarius Braille.


Es urgente conocer cómo está estructurado el patrón original de género gramatical y respetar la naturaleza de la lengua castellana, que aún se mantiene firme e intacto desde cuando surgió el castellano ( año 930 d. C. ).



PARA MAYOR COMPRENSIÓN EN TODO EL ÁMBITO HISPÁNICO

-e-

El sonante « e » arquetípicamente es un morfe masculino en la estructura original de género gramatical de la lengua castellana. Así es, quienes usen el morfe « -e » como inclusivo, en realidad están expresándose en masculino exclusivamente y no así en neutru como creen decirlo.


-@-

«@» No es un signo lingüístico, ni mucho menos para integrar en única palabra a ambos géneros opuestos (femenina / masculino). Le asignaron la función como símbolo de una unidad de peso, también le dieron una función como símbolo informático usado en las direcciones de correos electrónicos.


-x-

Ni «x» es un carácter de especificación de género gramatical.


En castellano, los morfes « -e » y « -o », sistemáticamente son temas únicos del masculino, y combinan con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:


-e  → -l, -m, -n, -r, etc.

Josué,

Daniel,

Sem,

Rubén,

Javier,

el machete,

el mantel,

el tótem,

el abdomen,

el éter,

etc.


-o →  -l, -m, -n, - r, etc.

Darío,

Erol,

Tom,

Ramón,

Víctor,

el barco,

el mármol,

el bom,

el apagón,

el calor,

etc.


Esta característica gramatical es propiedad legítima del castellano e independiente de las reglas del latín, porque lo que es del castellano, castellano es. El español actual no es libre y aún en partes depende de las normativas del latín vulgar.


No hay más cabida para quienes intentan modificar parte del patrón gramatical castellano, pues, todas las vocales tienen funciones específicas en la nominación castellana.


femenina / neutru \ masculino

    -a, -i    /     -u     \    -o, -e




§§§

CORRECCIONES PERTINENTES EN CUANTO AL GÉNERO NEUTRU SE REFIERE


En castellano original:

Niñus.


En español actual:

Niños.


Lenguaje inclusivo: ninguna de las siguientes expresiones son válidas en la nominación directa.


etc.


¿Se entiende ahora un poquito mejor en qué consiste el mentado principio de economía?


Lo demás es degeneración o aberraciones lingüísticas del lenguaje inclusivo, que por cierto no es lenguaje inclusivo, sino, división, exclusión, autodiscriminación, autovictimización, autoexclusión, etc. Esta veracidad pueden comprobar observando objetivamente en los siguientes grupos de palabras lo que realmente es el lenguaje inclusivo:


etc.


La solución a la problemática del mal llamado lenguaje inclusivo, ya existe y debemos buscarla en la normativa original castellana en el apartado de Ley de la economía.



Sistema de Nominación Castellana 


Es la designación específica de un ser o cosa. La nominación castellana es clara, concisa y va directo al grano.


Ejemplos con nombres, sobrenombres (apodos), adjetivos, etc. de nominación específica:


Leonel, ¿es cierto que...?

Mi señor presidente, permíteme tomar la palabra...  .

Ingeniera, ¿cómo se realiza la fertilización... ?

Hija, ven conmigo, vamos para allá...  .

Niño, tráeme... .

Profesor, ¿podría explicarnos lo de... ?

Etc.


Los siguientes términos no sirven para llamar la atención como por nombre (designación directa), sino, por generalidad en ciertos casos de la realidad de la vida.


criatura 

infancia

persona 

dirección 

coordinación 

secretaría

concejalía

etc.


Los 4 últimos no corresponden a la nominación de personas, sino, de cosas (establecimiento o instalación de una institución, organización, alcaldía, etc).


Así es que no pueden decir:


criatura, tráeme la tarea.

infancia, haz tu tarea.

persona, ¿quién fue que te dijo...  ?

dirección, ¿alguien le ha traído este...?

Etc.


¿Captan la idea del por qué no se pueden usar estas clases palabras cuando alguien quiere llamar la atención a un ser o cosas ?


Desde el corazón de la consciencia de la voz castellana.

Lecabeld Lilbadrid.


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/distribucion-tematica-castellana/e



Piden que la (e) no se convierta en invisibilizadora.

¿aceptar la diversidad? 


Diferencia connotacional entre castellano e inglés. 


1° Estaba hablando con mi amiga. (Aquí hacen referencia específicamente a una mujer conocida). Desde luego no dudamos de quien hablamos. 


2° I was talking to my friend (Aquí la referencia es inespecífica, desde luego no sabremos si la persona con quien él estaba hablando era un hombre o una mujer). 


Señor, señora, señorita, un ejemplo claro de la noble distinción, es característica específicamente extraordinaria propia de la lengua castellana. 


Indudablemente el castellano es más preciso que marca los detalles directo y claro con todos los elementos gramaticales en comparación al inglés. 


De ahí que el castellano sea imprescindiblemente especifista y directa, así suena más hermoso y perfecto en el sentido más completo de la palabra. 


Ay de aquellos equivocados sinceros que mencionan erróneamente que la lengua o la gramática es sexista. 


La naturaleza tiene leyes, la lengua también, en ella está contenida la insuperable gramática en perfecto orden. 


Sabemos que las leyes «gramática» son necesarias para sistematizar («patrón gramatical») la lengua y enseñarla a las siguientes generaciones. 


Por ello la gramática o conjunto de normas son necesarios en un idioma para una comunicación mejor con nuestros semejantes.


Imagináos un mundo sin leyes sería un caos total, condenado a sí mismo a su autodectrucción final.



FORMAS INCORRECTAS


Ningunas de las siguientes propuestas en contexto escrito  o hablado sirven como inclusivo para sustituir al masculino genérico, ni peor al umsei neutru. 


1. Oposición léxica: juez / jueza, fiscal / fiscala, etc 


2. Duplicación léxico: diputados y diputadas, etc.


3. Triplicación léxica: todos todas y todes, etc. 


4. Coordinación determinantes: Los y las niños y niñas, etc.  


5. Barra oblicua [ / ] determinantes: El / la niño/a, los / las niños /as, etc. 


6. Paréntesis morfemáticas [ ( ) ]: (as), ellos (as), etc.


7.  Femenina genérica: todas las profesoras, niñas, diputadas, ministras, etc. 


8. Sustantivos colectivos: el estudiantado, el profesorado, la ciudadanía, etc. 


9. El asterisco [ * ]: L*s niñ*s, l*s docent*s, etc. 


10. El signo igual [ = ]: l=s trabajador=s aquí reunid=s, etc. 


 11. La letra [ x ]: Lxs presxs políticxs chilenxs, etc. 


12. El símbolo [ @ ]: Caprich@s, sol@s, etc. 


13. La vocal [ e ]: Les compañeres anarquistes, etc. 


14. La población infante.

15. Profesiones: administrativa, etc.





FORMAS CORRECTAS



1. Juezu, fiscalu, etc 


2. Ministrus, diputadus, etc.


3. Todus, consentidus, etc. 


4. Lus niñus, etc.  


5. Ul niñu, lus niñus, etc. 


6. Motivadus, ellus, etc.


7. Profesurs, niñus, diputadus, ministrus, etc. 


8. Estudiants, profesurs, ciudadanus, etc. 


9. Lus niñus, lus docents, etc. 


10. Lus trabajadurs aquí reunidus, etc. 


 11. Lus presus políticus chilenus, etc. 


12. Caprichus, solus, etc. 


13. Lus compañerus anarquistus, etc. 


14. Lus infants. 



El precepto de género gramatical únicamente modifica sustantivos, adjetivos, artículos, pronombres y algunos participios; pero no modifica verbos y adverbios salvo los participios. 



El patrón de género gramatical castellano es inmutable, persiste más de diez siglos desde cuando surgió el castellano (año 930), nació con los tres géneros gramaticales «masculino, umsei (neutru) y femenina». Los castellanos no comenzaron desobedeciendo como alguien dice, sino que sencillamente idearon el inalterable patrón de género gramatical «que consiste un simple cuadro similar a la del latín, que sirvió como modelo y fue la base fundamental para la formación de las palabras del idioma» y transcribieron el latín a la naturaleza de las formas propiamente castellanas, todo de acuerdo a la estructura del género gramatical perfectamente configurada, proceso que duró veintidós años. Cada vocablo que surgían o surgen de forma natural y espontánea, incluso los extranjerismos que se aceptan previamente castellanizados se acomodan de acuerdo al patrón de género gramatical y  es así cómo las palabras toman formas castellanas. 


Por ley de la retórica-dialéctica castellana de sustantivos genugramaticalmente flexivos es: hacer uso únicamente de un sustantivo (no dos o tres al mismo tiempo), según la circunstancia y el contexto específico.


 Más información completa sobre el lenguaje inclusivo y sus soluciones lingüísticas: 


https://www.estilucastellano.com/blog


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/distribucion-tematica-castellana/e


https://www.estilucastellano.com/gramatica/principios-castellanos/ley-del-genero/el-masculino-generico


https://www.estilucastellano.com/gramatica/genugramatical-e-igenugramatical



Desde el corazón de la consciencia de la gramática pura de la lengua castellana, donde el lenguaje inclusivo, diversidad de género, ideología de género, etc., no tienen cabida.