Sexo 

y Género

Patrones de Especificación Sexual y Gramatical

Todo hispanohablante debe conocer estos dos patrones de especificación que rigen en la lengua castellana y sus tres categorías únicas e indestructibles que los componen en ambos patrones simétricamente por ley de la analogía y correspondencia, que designan a los seres animados e inanimados clasificados de una forma simple y ordenada.  Dos grandes grupos (animados e inanimados), dos patrones (genusexual y genugramatical) y tres categorías [genusexual («macho» o «macho-hembra» o «hembra»)] y [genugramatical («masculino» o «umsei» o «femenina»)] respectivamente.


La estructura gramatical de la lengua castellana es originalmente trimórfica (tres formas únicas: genusexualmente [«macho» o «macho-hembra» o «hembra»] y su correspondencia analógica genugramaticalmente [«masculino» o «umsei» o «femenina»] respectivamente.


Es decir; genusexual (Genofenotípicamente con respecto al sexu) y genugramatical (Lingüísticamente con respecto al género gramatical), En una palabra, el sexo y el género guarda una perfecta simetría biunívocamente, para la determinación por sexo y género de los seres animados [(sexuados) tangibles e intangibles] e inanimados [(no sexuados) tangibles e intangibles] de una manera muy sencilla y amena.


Los nombres con que designamos a los seres animados, no ofrecen problemas de género, pues está claro, que con la femenina nos referimos al espécimen hembra y con el masculino al macho.


NOTA.- No confundir sexo y género gramatical, «el primero marca la identificación del sexo (estado o condición biológica genofenotípico sexual) y el segundo marca la (asignación morfológica)». Empero, el sexo y género guardan una simetría perfecta (coincidencia).


El género gramatical no indica el sexo estrictamente, sino que sirve para establecer la concordancia.


En el cuadro arriba, una ilustración de la estructura original castellana, con los patrones gramaticales que especifica exclusivamente al grupo de los seres animados (sexuados «reino animal y reino vegetal»), clasificados específicamente por tres categorías según su característica sexual y su designación gramatical correspondiente. Empero, la misma estructura genusexual y genugramatical, sirve también para la nominación del grupo de los seres o entes inanimados (no sexuados «reino mineral, objetos o cosas, palabras e ideas abstractas, etc.»), para tal efecto se hace usando la ley de la analogía y correspondencia formal


En la columna «genusexual», determinamos la especie usando el método de la observación directa sexualmente:


El «sexo» que lo determina según su naturaleza biológica sexual si es: «macho» o «macho-hembra» o «hembra». 


El «órgano» que posee: «pene» o «pene-vagina» o «vagina» respectivamente. Y, 


La «clase» al que pertenece: «andro» o «andróginu» o «gina». 


En la columna «genugramatical» connotamos la asignación lingüísticamente:


La «polaridad» que le atribuye: «positivo» o «neutru» o «negativa». 


El «símbolo» que lo representa: « | » o « † » o « — ».  En otras palabras: «El palo vertical» o «cruz» o «palo horizontal» recíprocamente. 


El «género» que le corresponde: «masculino» o «umsei» o «femenina». Y, 


El «morfe» que lo especifica: [ « -e », « -o » ] o [ « -u » ] o [ « -a », « -i » ]. 


Esta es la clasificación sexual en todo el cosmos del universu, la misma que repercute a la naturaleza entera en el sentido más completo de la palabra y su adaptación a la gramática castellana original.