-e
-e
Arquetípicamente marca el masculino en los nombres cuando se opone a una forma femenina en -i. Ej.: Eme / Emi, Sesé / Sisi, etc., y también en la oposición encuentra la alternancia femenina en -a del nombre y el adjetivo. Ej.: Alexandre / Alexandra, el sirviente / la sirvienta, etc.
La femenina se opone al masculino, cuando ello ocurre, por el tema masculino acabado en el alternante -e del nombre y el adjetivo. Ej.: Vicente / Vicenta, el asistente / la asistenta, etc. Cuando el masculino acaba en el alternante -e como en «pretendiente», es innecesario e incorrecto la sustitución en -o como en (pretendiento), pues la terminación en -e, específicamente ya cumple esa función como término masculino gramatical de la oposición de género en cuestión. Ej.: « el pretendiente / la pretendienta», etc.
El morfe -e combina con las consonantes para formar los nombres de esta misma categoría gramatical como:
-e → -l, -m, -n, -r, etc.
Josué,
Daniel,
Sem,
Rubén,
Javier,
el cachete,
el mantel,
el tótem,
el abdomen,
el éter,
etc.
Nombres masculinos terminados en -e:
Emanuel, Noé, José, Ike, Jorge, Jaime, René, Felipe, Vicente, Jaime, Josué, Felipe, Ike, Bernabé, Enrique, Bartolomé, Andrés, Moshe, Roque, Dante, etc. Y, un sinnúmero de apodos masculinos terminados en -e: Abe, Joe, Dane, Duke, Gabe, Gale, Hale, Kale, Kobe, Luke, Pete, Yale, Zeke, Zine, Berne, Blade, Chale, Clive, Cosme, etc.
El tanque, el brevete, el brete, el módem, el hotel, el retén, el fólder, etc.
Regla Morfemática Castellana
Primera fórmula temática castellana de oposición masculino / femenina:
-e / -i
Aquellos cuyo término masculino acaba en -e, forman normalmente la femenina sustituyendo esta vocal por una -i. Ej.: el amanuense / la amanuensi, el conserje / la conserji, el orfebre / la orfebri, el alcalde / la alcaldi, el conde / la condi, el duque / la duqui, el héroe / la héroi, el sacerdote / la sacerdoti, el jefe / la jefi, el sastre / la sastri, el cacique / la caciqui, el intérprete / la intérpreti, el detective / la detectivi, el pedante / la pedanti, el agente / la agenti, el amante / la amanti, el contribuyente / la contribuyenti, etc.
-er
Del tema + consonante.- Los sufijos masculinos que acaban en consonante forman la femenina añadiendo una -i:
-e / -i, → -er / -ri. Ej.: el brigadier / la brigadieri, el líder / la líderi, el chofer / la choferi, el ujier / la ujieri, el sumiller / la sumilleri, el bachiller / la bachilleri, el mercader / la mercaderi, el canciller / la cancilleri, etc.
Primera fórmula temática castellana de alternancia masculino / femenina:
-e / -a
Aquellos cuyo término masculino acaba en -e, forman normalmente la femenina sustituyendo esta vocal por una -a. Ej.: el sirviente / la sirvienta, el presidente / la presidenta, el oponente, la oponenta, el amante / la amanta, el jefe / la jefa, el cacique / la cacica, el sastre / la sastra, etc.
-el, -er
Del tema + consonante.- Los sufijos masculinos que acaban en consonante forman la femenina añadiendo una -a:
-e / -a, → -el / -la Ej.: el coronel / la coronela, el bedel / la bedela, el timonel / la timonela, etc.
-e / -a, → -er / -ra Ej.: el brigadier / la brigadiera, el líder / la lídera, etc.