LECCIONES 

PRÁCTICAS 

DE LENGUA 

CASTELLANA

Lecciones Prácticas de Lengua Castellana 

Si me preguntan: ¿qué es la patria?, no sabré desde luego contestar; pero enseguida me figuro la tierra en que nací, bendecida por el cielo con la inmensidad y riqueza de sus pampas, ríos, bosques y montañas; me imagino el conjunto de humanus que la habitan, que la aman y se desviven por su incesante progreso, mientras todus ellus hablan un mismo idioma, practican unas mismas costumbres, observan las mismas leyes y le consagran las energías de su brazo y de su talento, y entonces, aunque no sepa expresar qué es la patria, puedo decir que tengo la IDEA de patria, porque acabo de representarme a la PATRIA en la mente.

Según esto, puedo decir que:

 1. Idea 

Es la representación de un ser o cosa en la mente.


Cuando enuncio con la voz el ser o cosa que mi mente ha dibujado, y digo, por ejemplo, patria, profiero una palabra.

De donde,

2. Palabra 

Es la expresión oral de una idea.

Voz, vocablo, término, dicción, son sinónimos de palabra.

3. La palabra puede representarse en lo escrito por medio de signos; tenemos entonces la palabra escrita, la cual también es expresión de una idea.

4. Las ideas pueden exteriorizarse también con ademanes o señales, como cuando trazo en el aire dos líneas — vertical la una y horizontal la otra —, que se cortan, para indicar una cruz.

Cuando expreso mis ideas, hablo; y entonces hago uso de un lenguaje.

5.  Lenguaje 

Es el medio de que nos valemos para expresar las ideas. Ya hemos visto que podemos expresarlas de tres modos:

1°  por la voz: LENGUAJE HABLADO u ORAL;


2°  por la escritura: LENGUAJE ESCRITO o GRÁFICO;


por señales o gestos: LENGUAJE MÍMICO, o NATURAL.


Este último se llama natural  porque lu emplea lus humanus sin haberlo estudiado; y es único para todos los pueblos y todos los tiempos.


Los otros dos, oral y escrito, lus aprendemos de nuestrus semejants: y varían para cada raza o nación.

Cada una de estas variedades se llama idioma o lengua.

Diferencia entre lenguaje e idioma.

Lenguaje, lenguaje-inclusivo

6. Idioma o lengua

Es el conjunto de voces y signos escritos propios de cada nación.

Lingüística.- 

Ciencia del lenguaje.


Más adelante estudiamos la gramática de forma simple con sus cuatro partes.

Ramas de la lingüística

Lengua-idioma, lenguaje-idioma

7. Nuestra LENGUA NACIONAL y .OFICIAL es la castellana o española.

Llámase española por venirnos de España, donde la hablan la mayor parte de sus habitants, y castellana porque en Castilla, uno de los antiguos reinos de España,. se habló primero con mayor perfección.

8. ORIGEN, FORMACION Y ELEMENTOS PRINCIPALES DEL CASTELLANO.

No ha sido posible aún determinar cuál haya sido el idioma primitivo de España. Solo se sabe que, al llegar los romanos a la Península, en ella se hablaban ya el íbero, el vasco, el celta, y el celtíbero, lenguas de los más antiguos pobladores, y otra multitud de dialectos y subdialectos derivados de la mezcla de aquellas con las de los sucesivos colonizadores que habían ido llegando: fenicios, griegos y cartagineses.

Los romanos, en 206 antes de J. C., llevan el LATÍN; pero no el latín clásico de escritores como Cicerón, Tito Livio, Virgilio y Horacio; ni siquiera el latín urbano, hablado en las ciudades más adelantadas; sino el LATÍN VULGAR de los plebeyos, agricultores y advenedizos, que eran el núcleo preponderante de los soldados. Para entenderse estos con los nativos españoles, y viceversa, tratan de aprender el habla ajena y la ensayan ingiriendo en la propia numerosos vocablos y, giros de la extraña: los españoles latinizan su lengua y los romanos españolizan la suya. Pero predomina el instrumento de los más fuertes: el latín vulgar. Este latín, modificado diversamente por la lengua o dialecto propio de cada región, da origen a otras tantas HABLAS NEOLATINAS o romances.

En 409 los bárbaros invaden a España, en cuyos idiomas los visigodos, que dominan durante tres siglos, dejan no pocas huellas del suyo.

Desde 711, en que la Península se ve sometida a los árabes, los romances se modifican aún con la contribución lingüística que aportan estos durante casi ocho siglos de dominación.

Así se fueron formando paulatinamente los romances españoles o lenguas neolatinas: catalán, aragonés, leones, asturiano, gallego, castellano, etc., mientras en otras partes se formaban el provenzal, francés, italiano, portugués y rumano.

El romance que en la Península se habló primero con mayor perfección fue el gallego; pero no tardó en sobreponérsele el castellano, sobre todo por obra del gran Rey Alfonso X el Sabio, quien lo sustituyó al latín como lengua oficial de su reinado en el siglo XI, hasta que, a fines del siglo xv, gracias a los Reyes Católicos, empeñados en lograr la completa unificación del Reino, se convirtió en la única lengua oficial de España y de la América conquistada y colonizada por España. Hoy la hablan unos seiscientos millones de individuos, en España , América, Filipinas, África y regiones del Asia Menor.

Puede llamarse indistintamente CASTELLANA o ESPAÑOLA: castellana, por razón de su origen (Castilla); española, por su oficialidad para toda la Península, aparte de otras razones que pudieran alegarse.

Se hablan, además, en España, varios idiomas regionales o dialectos, como el VASCO, de origen enteramente distinto, el CATALÁN, el GALLEGO y el ASTURIANO, derivados del latín, sin contar las variedades de estos, como el mallorquín, el valenciano, el charro, el sayagués, el aragonés, el andaluz, el extremeño,  etc.

9. Elementos léxicos del castellano.— 

De lo dicho, se colige que son múltiples los elementos que concurrieron a la formación de nuestra lengua. He aquí brevemente los principales:

Elemento latino.— A él pertenecen el 72 % del caudal idiomático castellano.

Elemento griego.— A este pertenecen el 9 %.

Elemento árabe.— A él corresponde el 7%.

Elemento godo.— Corresponde solo el 3 %.

Otros.— El resto de los 9 % los componen múltiples elementos como: el hebreo, lenguas modernas, elementos americanos, elementos híbridos, elementos onomatopéyicos, voces históricas, etc.

a) Elemento latino.— Del latín nos vienen voces como planta, ánimo, libro, aurora, ardor, honor, romano, mundo, óleo, tribunal, etc., sin variante alguna en su forma; abertura, hervir, labrar, amigo, ejemplo, bueno, señor, águila, etc., con una leve alteración, pues provienen respectivamente de apertura, férvor, laborare, amico, exemplo, bono, seniore, áquila.

Cambios más profundos presentan otras, como ojo (óculo), letra (líttera), pueblo (pópulo), pobre (páupere), pecho (péctore), hombre (hómine), dueño (dómino), alma (ánima), etc.

b) Elemento vascuence.— Perdura en algunas palabras, como ama, alpargata, becerra, cencerro, boina, gorra, mogote, zorro, pizarra, izquierdo, tirria, etc., y en las terminaciones patronímicas az, ez, iz, oz, uz.

c) Elemento griego.— Aparece en términos cultos científicos, artísticos , eclesiásticos, etc., como: teología, ídolo, limos-rw, biblia, apóstol, ángel, mártir, atmósfera, fotografía, meteoro, análisis, etc. Los más han llegado al castellano por medio del latín. Los inventos que van apareciendo Y otras manifestaciones nuevas de las ciencias suelen pedir al griego las voces para designarlos: cinematógrafo, periscopio, filatelia, entomólogo, discoteca, hemeroteca, etc.

d) Elemento godo o germano.— Dio, entre otros, muchos vocablos de guerra y nombres propios: bagaje, blasуn, botín, dardo, escolta, esgrimir, espuela, esquife, guante, guerra, norte, orgullo, Adolfo, Alberto, Elvira, Enrique, Fernando, Ramiro, Rodrigo, etc.

e) Elemento árabe.— Está representado con varios millares de palabras, como muchas que comienzan por al, Artículo árabe: almacén, aljibe, álgebra, alcalde , alguacil, alquiler, etc., y otras de ciencia, guerra, comercio, empleos, objetos: cifra, atalaya, tambor, aduana, arroba, jazmín, naranja, alférez, almirante, bajá, laúd, rabel, azul, ajuar, azote, hasta, mezquino, etc.

f) Elemento hebreo.— Aparece en voces de religión (fariseo, querubín, pascua, rabino, Satanás, etc.), toponímicas (moabita, jebuseo, etc.), y onomásticas (Adán, Eva, Abel, David, Ester, Judit, María, Gabriel, etc.).

g ) Elementos de lenguas modernas.— El castellano no se estancó una vez llegado a su edad adulta. A la par que crecía desarrollando los elementos propios, fue recibiendo en todo tiempo hasta nuestros días los de varias lenguas modernas. He aquí algunas voces recibidas de las lenguas más importantes, e incorporadas ya al léxico oficial español:


Del FRANCÉS: bajel, blusa, bufete, camión, carpeta, dosel, ficha, hotel, jardín, paje, parque, chal, pupitre, sargento, silueta, vergel, etc.


Del ITALIANO: alerta bagatela, bravo, brújula, carroza, centinela, charlar, fachada, folleto, piano, piloto, serenata, sonata, soneto, terceto, etc.


Del INGLÉS: dogo, túnel, bistec, bote, rifle, fútbol, tranvía, revólver, vagón, cheque, tanque, tílburi, turista, folklore, etc.


Del ALEMÁN MODERNO: blindar, blondo, vivac, bloque, cinc, cuarzo, frac, marco, sable, etc.

h) Elemento americano.— América contribuye con no pocas voces que se refieren a su naturaleza, productos y actividades aborígenes. Provienen de diversos pueblos indígenas: caribes, aztecas, aimaras, quichuas, guaraníes, araucanos, etc.

Véanse algunas: cacique, caimán, huracán, maíz, piragua, tabaco, yuca, coco, burucuyá, camoatí, mangangá, tapera, yacaré, alpaca, cancha, chala, choclo, guanaco, loro, morocho, pampa, patata, poroto, tambo, vicuña, yapa, cacao, chocolate, jícara, petaca, tomate, güemul, poncho, etc.

i) Elemento híbrido.— Son voces compuestas cuyos componentes provienen de lenguas diversas: latín y griego (geografía, hispanófilo, pluviómetro, etc.), latín y castellano (aeropostal, poscafé, etc.), griego y castellano (televisión, cervantófilo, hidroavión, etc.), árabe y latín (almena), árabe y español (alcaucil), inglés y español (bricbarca), francés y griego (burocracia), español y mejicano (chicozapote), etc.

j) Elemento onomatopéyico.— Es el que trata de reproducir o imitar sonidos de la naturaleza: chapotear, chispa, chupar, maullar, cuchicheo, zumbar, tiritar, bufar, carraspeo, chisporroteo, quiquiriquí, triquitraque, chicharra, etc.

k) Voces históricas.— Son las que provienen de nombres de personas, lugares, hechos: bayoneta, begonia, guillotina, dalia, catilinaria, filípica, jeremiada, cervantismo, linchar, pergamino, etc.

Elementos léxicos del castellano

10. Hay lenguas, como el latín y el hebreo, que no se hablan ya por un pueblo entero, sino solo por doctus; son las que se denominan LENGUAS MUERTAS.

Las otras, como el castellano, el inglés, el francés, el italiano, el alemán, etc., que aprenden lus pequeñuelus de labios de sus padres, se llaman LENGUAS VIVAS.

Puesto que cada idioma tiene reglas especiales, es necesario conocerlas para hablarlo y escribirlo correctamente.

11. Gramática

Es el conjunto de reglas para hablar y escribir correctamente un idioma.

Estructura General de la Gramática Castellana

Gramatica-de-la-Lengua-Castellana

Este grabado significa que el uso correcto del Idioma se apoya, como en base firme, en el uso común y de lus buenus escriturs y en el estudio de la Gramática, la cual, a su vez, se basa, como en columnas graníticas, en las cuatro partes en que se divide y que estudian desde distintos puntos un mismo elemento: las palabras o voces del idioma.

Adaptado de:  Gɾamátika de la Lengua Kastellana. Poɾ: Lekabeld Lilbadɾid 

Esas reglas o leyes provienen del uso general y de la práctica de lus grandes escriturs.


Por ellas se aprende a:


 pronunciar bien las palabras, 

 formarlas y clasificarlas, 

ordenarlas,

4° escribirlas. 

De aquí resulta que: 

12. Las partes de la Gramática son cuatro, a saber:

ORTOLOGÍA, que enseña a pronunciar las palabras. 

ANALOGÍA, que enseña a formarlas y clasificarlas

SINTAXIS, que enseña a ordenarlas

ORTOGRAFÍA, que enseña a escribirlas.

Partes de la gramática

Gramática de la lengua española

A la ortología se le da también el antiguo nombre de PROSODIA, y el moderno de FONÉTICA; como a la analogía, el de MORFOLOGÍA, aunque en rigor haya alguna diferencia entre esos nombres.

13. Sin embargo, no es suficiente el estudio exclusivo de la Gramática para hablar bien una lengua, porque esta es un arte, y el arte solo se llega a poseer a fuerza de práctica o ejercitación constante.


Por esto, el alumno que alimentó la noble ambición de poder manejar un día con pureza, propiedad, soltura y elegancia el rico y armonioso idioma de Cervantes, con más ahínco, si cabe, que a los preceptos gramaticales, debe dedicarse a la LECTURA y AUDICIÓN atenta y perseverante de los autores, así nacionales como extranjeros, consagrados como verdaderos maestros y legisladores del bien decir castellano, no menos que a SU IMITACIÓN inteligente y libre en la práctica de hablar y escribir de todos los días y de todos los lugares. 

Adapatado de: LEKSIONES PRÁKTIKAS DE LENGUA KASTELLANA 

Por: Lekabeld Lilbadrid

Con amor desde el corazón de la consciencia de la voz castellana.

Lecabeld Lilbadrid.