El Infijo -NT-
El infijo -nt-, significado
Estructura de la palabra presidente
Estructura de la palabra presidenta
El Infijo -NT-
El presidente / La presidenta
Hoy vamos a desenlazar la problemática de la palabɾa tan controvertida que salta siempre la pólvora por las redes cada vez que tocan este tema, que hasta ahora sigue existiendo una gran polémica acerca de la temática femenina específica y su concordancia, que afecta a las personas sobre si lo correcto es “la presidente” o «la presidenta».
¡Ahora sí, empezamos con la instrucción de la temática de hoy para ayudarte a entender esta información! ¡Estate muy atento, porque es tremendamente extraordinario!
Morfología
Estɾuctuɾa de la palabɾa pɾesidente
Del latín praesĭdens, praesĭdentis.
Procede del verbo latino praesidere, está formada por el prefijo prae (pre- antes, delante) y el verbo sedere (estar sentado), con el significado de «estar sentado al frente» y también «estar situado al frente para proteger a los demás». De este verbo deriva presidir (estar al frente de una reunión). Más el infijo atemático -nt- del participio presente activo, que significa «que ejecuta» la acción expresada por el verbo base. Por último tenemos los temas finales, que son las declinaciones gramaticales expresado en morfemas flexivos de géneros opuestos «masculino / femenina», para efecto se sigue la sencilla regla gramatical castellana (que se detalla en el apartado Distribución Temática Castellana), independientemente de la normativa limitante del latín vulgar (español).
-nt-
Del lat. -ns, -ntis, infijo atemático verbal derivativo de los participios de presente activo de algunos verbos latinos. Significa «que ejecuta la acción expresada por el verbo base». Hoy en día, la secuencia latina -nt-, forma parte en la mayoría de los verbos castellanos.
Teniendo presente las anteriores definiciones explicadas en el apartado de Distribución Temática Castellana, quizás ciertamente resulte mucho más sencillo aproximarse a una definición sobre el infijo -nt-, el cual es explicado por la Lingüística como un morfema atemático (sin tema), que se une de forma posterior a una palabra, para conformar por medio de la Derivación, una nueva palabra, la cual será identificada como sustantivos de acción, clasificados de acuerdo a la categoría gramatical de la palabra originaria, dando como resultados sustantivos denominales (Ej.: agente, etc.), sustantivos deadjetivales (Ej.: oyente, etc.) y sustantivos deverbales (Ej.: componente, etc.).
Variantes del infijo -nt-
Es necesario señalar que la Morfología del castellano considera que dentro de esta lengua el infijo -nt- cuenta con tres variantes verbales derivativas, que se aplican a los dos géneros en función del sexo determinante, las cuales presentan igual función, es decir, se une a verbos, para generar por medio de procesos de derivación, sustantivos de acción, y que corresponden a los morfemas:
«-a-nt-e»,
«-e-nt-e» e
«-ie-nt-e».
Toma la forma « -a-nt-e » cuando el verbo base es de la primera conjugación [ -ar ],
« -e-nt-e » o « -ie-nt-e », si es de la segunda o tercera [ -er ], [ -ir ] respectivamente.
Algunos ejemplos de las formas de su uso creadas por este tipo de morfemas del castellano son los siguientes:
Amar (verbo) → Am- (raíz verbal) + -a- (desinencia temática verbal) + -nt- (infijo) + -e (morfema gramatical) = am-a-nt-e (sustantivo de acción).
Ascender (verbo) → Ascend- (raíz verbal) + -e- (desinencia temática verbal) + -nt- (infijo) + -e (morfema gramatical) = ascend-e-nt-e (sustantivo de acción).
Vivir (verbo) → Viv- (raíz verbal) + -ie- (desinencia temática verbal) + -nt- (infijo) + -e (morfema gramatical) = viv-ie-nt-e (sustantivo de acción).
Muchos de estos adjetivos suelen sustantivarse, y algunos se han lexicalizado como sustantivos y han generado, una forma femenina en -nt-a.
Estɾuctuɾa de la palabɾa pɾesidenta
Morfemas flexivos de género
Volvamos al final de la primera parte. Decíamos que los géneros opuestos (masculino / femenina), son marcados en términos generales por el tema, que son propios del castellano. Ahora bien, vamos a describir la estructura de la palabɾa en cuestión.
Descripción:
Pre- Prefijo, que significa «antes, delante».
-sid- Raíz verbal, deriva del verbo sedere, que significa (estar al frente de una reunión).
-e- Desinencia temática verbal de la segunda conjugación « -er ».
-nt- Infijo atemático verbal derivativo del participio presente activo, que significa «el que ejecuta» la acción del verbo base.
-e Morfema gramatical masculino.
-a Morfema gramatical femenina.
-nt Infijo atemático neutru (común de dos «femenina-masculino» en única palabra).
De la formación femenina en profesiones, cargos, títulos o actividades humanas con respecto al infijo -nt-
El modo de marcar la forma femenina en los sustantivos que designan profesiones, cargos, títulos o actividades desempeñadas tradicionalmente por mujeres, se establecen las normas, atendiendo únicamente a criterios morfológicos (temáticos) mencionados en el apartado ( Distribución morfemática castellana ):
-a
La femenina se opone al masculino, cuando ello ocurre, por el tema masculino acabado en el alternante -e del nombre y el adjetivo. Ej.: Vicenta / Vicente, la asistenta / el asistente, etc. Cuando el opuesto masculino acaba en el alternante -e como en «pretendiente», es innecesario e incorrecto la sustitución en -o como en (pretendiento), pues la terminación en -e, específicamente ya cumple esa función como término masculino gramatical de la oposición de género en cuestión. Ej.: «pretendiente / pretendienta», etc.
Muchos de estos adjetivos sustantivizados y lexicalizados como sustantivos masculinos, generan una forma femenina en -nta como en: infanta, dirigenta, sirvienta, ayudanta, tenienta, clienta, gobernanta, pretendienta, farsanta, parienta, giganta, dependienta, hierofanta, postulanta, practicanta, principianta, etc.
Diferencias entre el infijo -nte y el sufijo -ento
-nt-
La secuencia latina -nt-, es un infijo atemático verbal derivativo activo, que significa «el que realiza» lo expresado por el verbo base. Forma el antiguo participio del presente activo de algunos verbos de primera, segunda y tercera conjugación, cuyo infinitivo termina en «-ar», «-er», «-ir» respectivamente. Une la desinencia flexiva verbal con el morfema gramatical, para generar los derivativos que toman carácter de: sustantivos denominales, deadjetivales y deverbales, en función del sexu determinante simétricamente». Ej.: el gerente / la gerenta, etc.
Oposición temática masculino / femenina: -e / -a
-ento / -enta, -iento / -ienta
Sufijo pasivo propio de los adjetivos, viene del latín «-entus», que indica «abundancia», «estado o condición física», «aproximación o semejanza», «cualidad» de lo indicado por la raíz. Ej.: opulento /opulenta (abundancia), calenturiento / calenturienta (estado), amarillento / amarillenta (aproximación o semejanza), violento /violenta (cualidad), etc.
Oposición temática masculino / femenina: -o / -a
Conclusiones
La terminación de la secuencia latina -ns, -ntis, es de genu femenina en latín.
-nte es la forma actual del castellano que nos llegó del latín después de cierta mutación:
-ns, -ntis → -nte.
Por ley de género o patrón gramatical castellano, los acabados en vocal « -e » y en combinación con cualquier consonante → -l, -m, -n, -r, d, f, etc., siempre será de género masculino. Es precisamente por la apariencia de la terminación en « -e », viró el género hacia el masculino (-nte), aclaro que esto es un fenómeno natural que obedece a la ley de género, propio del idioma castellano.
De ahí que praesĭdens, praesĭdentis es femenina en latín y pasó al castellano virando a masculino: el «presidente» por la terminación en vocal -e.
El término presidente como tal, es un vocablo masculino en castellano.
En nuestra lengua, para que un término masculino «presidente» tenga forma femenina como «presidenta», no hace falta que haya mujeres que presidan, ni que haya hablantes que quieran explícitamente expresar que las mujeres presiden, sino, que en la estructura gramatical de la lengua castellana, está presente la moción temática específica para la forma femenina [ -a, -i ], frente a la oposición de los temas masculinos en [ -o, -e ] respectivamente, aún más, las alternancias vocálicas polarizadas en la oposición masculino / femenina: [ -e / -a ], [ -o / -i ] respectivamente fijada en la ley de género, es decir; que tiene la capacidad para producir la forma femenina de manera automática, instintiva, involuntaria, intuitiva lingüísticamente, donde cada nombre (sustantivo) masculino generado, se crea automáticamente la forma femenina, esto es un fenómeno natural que obedece a la ley de género y es característica propia de la lengua castellana.
Los hispanohablantes reconocen fácilmente el género gramatical de los sustantivos por su terminación.
La lengua castellana no es machista o sexista como la llaman erróneamente, es genugramaticalmente «especifista» por naturaleza en el sentido más completo de la palabra y, es necesario que lo sea, pues, va directo al grano.
El sistema de designación directa, simple e inmutable del género gramatical libre de complejidades, es la característica propia de la lengua castellana (casi cualquier palabra puede ser leída en voz alta por su género correspondiente con precisión por cualquier persona que conozca las reglas) es el resultado que la naturaleza de la lengua castellana dejó implantado en los hablantes su propia ley, sostenidos los mínimos esfuerzos para imponer una lógica sistemática de una lengua vernácula europea.
En cuanto a la ley de concordancia nominal, es la que establece el sustantivo con el adjetivo y los determinantes que lo acompañan: deben coincidir entre sí en género y número.
Que nadie entienda esta publicación como la defensa ciega de lo normativo, porque la norma la construimos nosotros.
Pretendemos, más bien, fomentar la conciencia lingüística entre los hablantes que alimentamos la noble ambición de poder manejar un día con pureza, propiedad, soltura y elegancia el rico y armonioso idioma castellano, con más ahínco, si cabe, que a los preceptos gramaticales, debe dedicarse a la LECTURA y AUDICIÓN atenta y perseverante de los autores, así nacionales como extranjeros, consagrados como verdaderos maestros y legisladores del bien decir castellano, no menos que a SU IMITACIÓN inteligente y libre en la práctica de hablar y escribir bien con consciencia de todos los días y de todos los lugares.
Así que no dudemos a hablar y escribir expresiones en contextos específicos e inespecíficus como los siguientes:
1.- Femenina: La presidenta, la sirvienta, la regenta, la intendenta, etc.
2.- Neutru: president, sirvient, regent, intendent, etc.
3.- Masculino: El presidente, el sirviente, el regente, el intendente, etc.
Con amor desde el corazón de la consciencia de la lengua castellana.
Lecabeld Lilbadrid.
Fuentes
Fundéu RAE
ABC Cultura
Corpus Diacrónico del Español [CORDE]
<http://corpus.rae.es/cordenet.html>
Nuevo tesoro léxico de la lengua española» «NTLLE».
<http://ntlle.rae.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle>
Los diccionarios no incluyen términos con el fin de imponer, sino con el propósito de dar cuenta de los usos documentados de los propios hablantes:
RAE informa
<https://twitter.com/RAEinforma/status/1220
337589602988033?s=19>.
Diccionario Panhispánico de Dudas
https://www.rae.es/dpd/concordancia
Gramática castellana, Salamanca, España.
Por: Nebrija, Antonio de (1492).
Introductiones latinae. Latín castellano, Zamora, España.
Por: Nebrija, Antonio de (1487).
Vocabularium Hispanicum Latinum et Anglicum copiossisimum [...], Londres.
Por: Min. = Minsheu, John (1617).